Tienda de comestibles a granel: compra inteligente con menor huella ecológica
La primera vez que llevé mis frascos al mercado a granel, el dependiente sonrió, taró la balanza y me dejó ocupar de avena un recipiente que ya antes había contenido salsa de tomate. Volví a casa con menos plástico, un precio por kilogramo más bajo y precisamente la cantidad que deseaba. Desde ahí, la rutina cambió: adquiero menos veces, tiro menos comida y mi cocina se ve ordenada, con tarros transparentes que invitan a cocinar. La tienda de alimentos a granel no es solo u